· Canarias ·

Esta bella región, que desde la época del Imperio Romano da nombre al mar que baña el litoral norte de España, concentra en su pequeña extensión una gran cantidad de atractivos, motivo por el cual se la describe como Infinita.

Santander, su capital, se erige señorial a lo largo de su hermosa bahía, con el majestuoso Palacio de la Magdalena sobresaliendo en su península, donde el rey Alfonso XIII y su familia pasaban los veranos habitualmente.

Y en el otro extremo, como muestra de la armonía entre tradición y modernidad que caracteriza a esta pujante ciudad, el vanguardista Centro Botín de arte , obra del famoso arquitecto italiano Renzo Piano.

Villas medievales, como Santillana del Mar, se mezclan con impresionantes palacios construidos con la omnipresente piedra extraída de sus montañas. No en vano, Cantabria comparte con sus vecinos del oeste el privilegio de albergar el Parque Nacional de los Picos de Europa, el primer espacio protegido declarado en España.

Sus más de 60 playas la convierten en un popular destino de verano, motivo por el cual durante los meses estivales nos encontramos con un gran ambiente en localidades como San Vicente de la Barquera, Laredo o Comillas. Precisamente esta última cuenta con algunos de los edificios más importantes del modernismo en Cantabria, como el Palacio de Sobrellano, la Universidad Pontificia y, por supuesto, El Capricho, del genial arquitecto catalán Antoni Gaudí.

Esta provincia tiene además un riquísimo patrimonio subterráneo, dentro del cual destacan la cueva de El Soplao, con sus bellísimas y poco comunes formaciones geológicas, y la mundialmente conocida cueva de Altamira, calificada como “la Capilla Sixtina del Arte Rupestre” y declarada Patrimonio de la Humanidad por la gran calidad y belleza de sus pinturas y grabados paleolíticos.

Las opciones de relax y terapias de salud a través del agua también tienen su lugar en Cantabria, con balnearios tan conocidos como el de Solares o las Caldas de Besaya, cuyos manantiales vienen siendo utilizados para este fin desde hace siglos.

Santander acoge algunas de las principales competiciones de vela a nivel mundial, dada la gran afición de los locales a este deporte y las excelentes condiciones que la ciudad posee para practicarlo.

Capítulo aparte merece el golf, cuyo buque insignia, el campo de Pedreña, vio nacer al mítico “Seve” Ballesteros, uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte.